miércoles, 5 de marzo de 2014

"Corazón de tinta" de Cornelia Funke

¡Hola! Os traigo la reseña de un libro que leí hace tiempo, cuando era pequeña, y he vuelto a leer hace poco. 

La portada es una auténtica preciosidad, y las ilustraciones también (la autora las realizó ella misma). Además, al inicio de cada capítulo, hay un fragmento de alguna obra literaria cuyo tema coincide con el del capítulo.





Sinopsis:

Meggie tiene doce años y un amor irrefrenable por los libros. Vive con su padre, Mo, encuadernador, en una casa apartada. Llevan una vida nómada, hasta que un personaje desconocido y desagradable, Dedo Polvoriento, aparece en su puerta una noche lluviosa para desordenar su vida, ponerla patas arriba y desencadenar una aventura como las que Meggie lee una y otra vez en sus libros favoritos. 

Todo gira alrededor de un misterioso y peligroso libro, "Corazón de Tinta". El libro del cual proceden el misterioso y escurridizo Dedo Polvoriento, el desalmado Capricornio y el mortífero Basta. Estos personajes tienen la sangre de tinta y la carne de papel, y fueron arrancados de su historia la mil veces maldita noche en la que Mo les insufló vida con su lengua. Dedo Polvoriento ansía volver más que nada, pero no así Capricornio y sus secuaces. 


Estos son los ingredientes de una mezcla explosiva que se saldará con terror y muerte.


Opinión: 

Para ser un libro "infantil" me ha gustado bastante. Obviamente, tiene sus pros y sus contras porque no fue redactado pensando en adultos.

El lenguaje es una maravilla... pero para el narrador. Es decir, que las descripciones son vívidas, hermosas y muy evocadoras. Pero ese mismo lenguaje es el que se pone en boca de absolutamente todos los personajes, lo que, sintiéndolo mucho por la autora (porque me gusta bastante) resulta de todo punto irreal. ¡Cómo van a hablar igual una niña de 12 años, un padre que digo yo que más de 40 ya tendrá, y varios personajes salidos de una historia ambientada en una Edad Media mágica! Eso me ha mosqueado un poco.

En cuanto  al ritmo, resulta un pelín pesado y a la vez adictivo. Se me hizo un poco lento porque como ya lo había leído tenía la idea de que en algún momento Meggie se introducía
en el libro... ¡y pasaba páginas y páginas y no ocurría nada de eso! Efectivamente, hay que esperar hasta el segundo libro de la trilogía, "Sangre de Tinta", para adentrarse en el maravilloso universo de hombres de cristal, hadas azules, íncubos y elfos de fuego.
Pero a la vez es adictivo porque juega mucho con el miedo, la vida y la muerte, recuerdos sepultados hace tiempo y que despiertan una curiosidad insaciable en el lector... En fin, intriga de tinta y papel.

Vamos con los personajes: 

Meggie es sagaz, valiente, cabezota y despierta. Tiene doce años, pero no es infantil. Se entrega en cuerpo y alma por aquellos que le importan, y eso le procurará muchos problemas. He empatizado mucho con ella y con su padre, Mo, porque ambos aman los libros y los mundos escondidos en ellos. 

Mo es encuadernador, un hombre serio y viudo que desde que perdió a su mujer vive en un estado de perpetuo dolor, aunque se esfuerce al máximo con su hija, con quien tiene u a conexión mágica. Es valiente, cabezota y capaz de todo por sus seres queridos... Ya sabemos de quién sacó Meggie muchos de sus rasgos, ¿verdad? Sin embargo, tiene una conciencia social que su hija aún no muestra, tal vez por la edad. La relación padre-hija es entrañable.

Capricornio, Basta y Mortola son malos malísimos. Cruel e inteligente el primero, carnicero y rencoroso el segundo y una harpía venenosa ella. No me han caído bien ninguno de los tres. Eso es porque son personajes salidos de un mundo de tinta, donde los buenos son buenos y los malos son muy malos... aunque como se ve en el segundo libro, también tiene sus escalas de grises. 

Eso es otro punto del que quería hablar. La autora deja muchos aspectos de las relaciones entre los personajes sin explorar, muchos diálogos y actuaciones que no se analizan psicológicamente cuando, en mi opinión,  habrían dado un resultado magnífico viendo cómo se las gasta la autora en otros aspectos. Este punto negativo es, sin duda, uno de los obstáculos de la historia que ha hecho que me haya quedado con un sabor de boca agridulce. Hay unas cuantas maravillosas oportunidades de sumergirnos en los personajes dolorosamente desaprovechadas.

Por otro lado, Funke ha creado a dos personajes que consiguen que se lo perdone todo. 

Primero, Dedo Polvoriento. A pesar de que la autora no nos lo muestre en profundidad, se adivina un personaje complejo, muy complejo ( y, para qué negarlo, a mí en el segundo libro me está pareciendo hasta sexy) y, rasgo que yo no había advertido en la mayoría de libros que he leído, cobarde. Cobarde para expresar sus sentimientos, cobarde para luchar en favor de alguien que no sea él... Es un artista del fuego, sabe encender la noch e incendiar el mal... pero le aterra mirar en el interior de su propio corazón.

Y por último, pero no por ello menos importante (de hecho, es uno de los personajes que más me ha gustado de todos), el gran e inimitable Fenoglio. Está tan pagado de sí mismo que resulta graciosísimo, tan pronto se cree el salvador del mundo como cae en un abismo de culpabilidad... Hasta tiene cierto aspecto de abuelito cebolleta.

Y Elinor también me ha encantado. Ella responde al dicho "mucho ruido y pocas nueces" o "`perro ladrador, poco mordedor". En efecto, Elinor ladra mucho, a cualquiera que ose acercarse a sus sagrados libros (a los que cuida como si fueran sus hijos y en los que dilapida toda su fortuna) o se atreva a perturbar su ordenada, silenciosa y solitaria vida. Pero en el fondo es un pedazo de pan, que en seguida se encariña con Meggie porque esta no es la típica chiquilla tonta, sino una amanta de los libros de tomo y lomo con un carácter digno de admiración. Según transcurren los hechos, Elinor se implica más y más con Mo y Meggie, hasta el punto de arriesgar su vida por ellos. Es una grande. Una de las cosas que más me ha gustado es su inflamable temperamento y su forma de ir rezongando por la vida. Realmente ha sido un gran hallazgo.

En resumen, si buscáis una lectura adulta con detallados análisis psicológicos, este no es vuestro relato. Pero si deseáis que os lleven de la mano por un tenebroso bosque en en que se ven auténticas atrocidades pero también verdaderas maravillas, esta es vuestra historia. 


Y bueno, esto es todo por hoy que si no me voy a la cama en breves mañana voy a ir a la uni con el ojo medio caído.

¡Mil besos!

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